En el orden del día de la sesión plenaria de hoy destacaban tres puntos de interés público.
El primero, la Declaración sobre Gustavo Pascual Falcó, el compositor de Paquito el Chocolatero. Con ella, el CVC ha querido reconocer al autor de una de las piezas más universales de la música valenciana. Gustavo Pascual nació en Cocentaina en 1909 y murió allí mismo muy joven, en 1946. Criado en una familia de músicos, clarinetista, fundamentalmente autodidacta, autor también de marchas moras como por ejemplo Gustavo capità y Acarygus, solo ha empezado a ser conocido más allá de Cocentaina en los últimos años gracias a documentales y a exposiciones sobre su vida y obra. Este año se cumplirán 80 años de su muerte, y el CVC propone seguir este camino de reconocimiento y difusión en colaboración con el ayuntamiento de Cocentaina y el Institut Valencià de Cultura.
El segundo, el Informe sobre la Ermita de Nuestra Señora de la Huerta a Ademuz, cuyo origen proviene de la sesión plenaria que el Consell llevó a cabo en Ademuz el octubre pasado. La alcaldía pidió un informe al CVC sobre el interés de declarar BIC esta ermita, que hasta ahora tiene la condición de Bien de Relevancia Local.
En el informe hay una descripción detallada de esta ermita del siglo XIV que incluye información gráfica, planos de la planta, longitudinales y transversales, los esgrafiados del interior y de las varias adiciones que se hicieron hasta el siglo XVIII. El CVC, en la conclusión, indica que Nuestra Señora de la Huerta de Ademuz reúne los requisitos patrimoniales que la hacen merecedora de la calificación de BIC.





Y el tercer punto, también un informe. En este caso, Sobre la procedencia de la incoación del proces0 de declaración de BIC Inmaterial a favor de la Romeria de la Santa Faz de Alicante, que ha sido solicitado por la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Generalitat.
El documento hace una descripción extensa del bien, el origen del cual se remonta al final del siglo XV. El CVC lo considera una práctica ritual colectiva de larga continuidad, de carácter devocional y cívico a la vez… mucho más que un desplazamiento y un acto litúrgico. También constata el carácter transversal, el valor del núcleo patrimonial y la interdependencia de los contenidos materiales e inmateriales, entre otros..
En las conclusiones, el Consell se muestra favorable en la declaración de la romería como Bien de Interés Cultural Inmaterial, por su representatividad, continuidad, arraigo comunitario y significación identitaria, así como por la necesidad de garantizar la preservación y transmisión en condiciones de convivencia y autenticidad cultural.
Los dos primeros documentos se han aprobado por unanimidad, y el último por mayoría con dos abstemciones. Estarán a disposición pública en la web de la institución.
